Cartel

Notas de Cine Musical

Productora/Distribuidora:
20th Century Fox

Estreno: 14-11-1945

Duración: 114 min.

Subgénero: Biopic

Tramo: -


Notas de Cine Musical


The Dolly Sisters


(Las hermanas Dolly)



Biopic de las bailarinas Jenny y Rosie Dolly y del cantante de vaudeville Harry Fox. Una vez finalizada la película, y tras reflexionar durante varias horas, acaso sea posible afirmar que la trama de esta obra gira en torno a las dificultades de las mujeres para conciliar el mundo laboral con la vida familiar.

La historia narra, idealizándolas hasta el ridículo, las supuestas peripecias de dos hermanas de origen húngaro. Arranca en 1904, fecha de su llegada a Estados Unidos, y acaba justo antes de la Segunda Guerra Mundial. Fechas y nombres son algunos de los poquísimos datos que se corresponden con su auténtica biografía. Aunque es cierto que las Dolly triunfaron en Nueva York –en los espectáculos de Ziegfeld– y fueron famosas en Europa, también es cierto que lo fueron más por su afición al lujo, al juego y a la parranda –que las emparejaba simultáneamente con reyes que paseaban su destierro, como Alfonso XIII, y millonarios que compraban sus caros deseos– que por su arte escénico por lo que, en la societé, no serían conocidas como The Dolly Sisters sino como The Million Dollar Dollies. Sin lugar a duda, debieron ser dos de las personas que mejor se lo pasaron en la alegre década de 1920, pero la vida de ambas cambiaría radicalmente. Jenny tendría un desgraciado accidente en coche, resultado del cual entraría en crisis, suicidándose en 1941, y Rosie lo intentaría, sin éxito, años más tarde.

Aunque este sea su resumen biográfico, la película, digamos, empero, narra a lo largo de casi dos horas, y hasta el hartazgo, cómo las Dolly eran unas grandes profesionales entregadas exclusivamente a su trabajo, de qué forma atroz sufrían por estar ciega e inocentemente enamoradas de un único hombre a lo largo de su vida y cómo estas dos pasiones, ay, irreconciliables, trabajo en el mundo del espectáculo y amor hogareño, les provocaba tensión y frustraciones.

Respecto al biopic del otro personaje, Harry Fox, podría decirse tres cuartos de lo mismo. La mayoría de las canciones de la película estaban compuestas por el equipo Gordon y Monaco y, el leitmotiv de la película, es un viejo tema de 1917 compuesto por Joseph McCarthy y Harry Carroll, I'm Always Chasing Rainbows.

https://www.youtube.com/watch?v=3RsSoVVRLsw&list=PLrC0yv32FxpmAUa7PoGgsEWl0ieXioa2E

Para dotar más enjundia artística al personaje de Harry Fox se le atribuye la composición de dicho tema, lo que no era cierto, aunque sí que lo había interpretado en su momento y su versión se había vuelto muy popular. El tema, un standar del cancionero norteamericano, cuenta con decenas de versiones pero siempre se puede recordar la de Judy Garland en Ziegfeld Girl (Leonard, 1941). Curiosamente la película no menciona sin embargo que es a este Harry Fox a quien se le atribuye el origen del nombre del baile Fox Trot.

La película empieza bien, porque engaña. Hay una primera secuencia del gran S.Z. Sakall y Sig Ruman –habitual malvado con los Hermanos Marx, como A Night at the Opera (Wood, 1935) o A Day at the Races (Wood, 1937), y consagrado con Lubitsch en To Be or Not to Be (1942)–, pero es una breve ilusión. El resto es mala literatura, perversa ideología y tonta moral, atravesado todo ello por un horrible guion, ausencia de total de dirección y pésimas interpretaciones. Betty Grable ni siquiera pone su chispa rural, Payne da dolor y, June Haver, que se preparaba para tomar el relevo de Grable, no llega siquiera a despuntar –esto es sólo un mal chiste: Haver era tan bajita, poco más de 1,50, que sería conocida como la Grable de bolsillo–.

Lo más interesante de la película son los trajes diseñados por el modisto Jack Kelly. Conocido como Orry-Kelly, es el responsable de vestuario de cientos de películas –El halcón maltés (Huston, 1941), Casablanca (Curtiz, 1942)–, entre ellas muchos musicales –42nd Street (Bacon, 1933), Dames (Enright, 1934), Wonder Bar (Bacon, 1934), Gold Diggers of 1935 (Berkeley, 1935)– y ganador de tres premios de la Academia al mejor Diseño de Vestuario por An American in Paris (Minnelli, 1951), Les Girls (Cukor, 1957) y Some Like It Hot (Wilder, 1959). Todo el vestuario que lucen Grable y Haver es rico y elegante.

El calificativo de vestuario interesante es desde el punto de vista de género musical y referido concretamente a los vestidos que de las modelos que acompañan un par de números. En el primero disfrazadas, con trajes de diseños surrealizantes con formas de objetos para maquillaje –Lady Lipstick, Patricia Powder, Rosie Rouge o Mascara– y, en un segundo número, con vestidos rematados con figuras en tres dimensiones de gatos, monos, gallos que, sin resultar hoy especialmente fulgurantes, pues ya se ven cansados, fueron sin duda impactantes en su momento. Así por ejemplo, la modelo que representaba a Mascara iba con un ajustado vestido con ojos pintado a mano.

La película íntegra en

https://www.youtube.com/watch?v=McAw3aQ4qOA&list=PLrC0yv32FxpmAUa7PoGgsEWl0ieXioa2E&index=1