Cartel

Notas de Cine Musical

Productora/Distribuidora:
Paramount Pictures

Estreno: 07-11-1941

Duración: 87 min.

Subgénero: Profesionales-Fuentes

Tramo: -


Notas de Cine Musical
  • Música
  • Letra
  • Coreografía


Birth of the Blues


(El nacimiento del blues)



La película arranca con una dedicatoria, Dedicada a los músicos pioneros de Memphis y New Orleans que escogieron la música con ritmo [hot] frente a la melodiosa [set]. No se trata por tanto de un musical, sino de la historia novelada e idealizada de las primeras Dixieland Jazzbands. La trama, sin llegar a ser tan redonda, recuerda a Alexander's Ragtime Band (King, 1938) y repite el planteamiento: una banda de músicos que, a pesar de ser desdeñados y ninguneados socialmente por su música innovadora, mantienen la fe en sí mismos y en su obra hasta que alcanzan reconocimiento y fama.

Birth of the Blues repite también las mismas, profundas y socialmente terribles, contradicciones que Alexander’s: aunque ensalzan la revelación cultural del blues y el jazz, la insondable aportación que supuso la música afroamericana en Estados Unidos, en ambas películas los protagonistas están interpretados por actores blancos. Sin duda, hay un reflejo histórico, estrictamente documental, y es que, en la época que se recrea la película, las leyes raciales prohibían los espectáculos mixtos de blancos y negros, por lo que, para ser fiel a la historia, todos los músicos de la banda debían ser blancos o negros, y plantear este musical sin pretensiones como all-black  hubiera sido insólito en el cine de Hollywood de 1941 y de enorme riesgo empresarial. El primer referente de musical all-black había sido Hallelujah (Vidor, 1929), y en las décadas siguientes habría pocos con cierta relevancia, Cabin in the Sky (Minnelli, 1943), Stormy Weather (Stone, 1943), Carmen Jones (Premminger, 1954) o Porgy and Bess (Premminger, 1959). Pero, en cualquier caso, la película cae en la incoherencia de dejar invisibles, de relegar a simples comparsas a los afroamericanos que crearon la música que dice defender.

La trama de la película es muy simple y progresa de modo que resulte fácil ir encajando canciones, hasta un total de quince, la mitad de ellos interpretados por Crosby. Gran parte de los diálogos y de las secuencias inciden en la marginalidad en la que nacía la música afroamericana, y las burlas y obstáculos de la sociedad blanca para aceptarla: ¿Oíste algún blanco tocar esas tonterías? ¡Quiero convertirte en un buen músico!

La película es buena visualmente –el director de fotografía es William C. Mellor, ganador de un oscar– y alegre musicalmente, pero lenta e impostada por las muchas secuencias en la que todos los actores tocan los instrumentos doblados. Los números musicales están bien tratados y enlazados, algo en lo que seguramente influyó que Schertzinge, además de realizador de cine, era compositor y había alcanzado incluso cierta popularidad con algún tema escrito conjuntamente con Johnny Mercer.

Entre los mejores momentos puramente musicales de la película está el instrumental de la secuencia inicial, At a Georgia Camp Meeting, el único número interpretado por negros, aquí en el papel de músicos callejeros en la famosa Basin Street, con una fantástica fotografía.

https://www.youtube.com/watch?v=I6CShIZACuQ

Es también atractiva la canción The Memphis Blues, cantada por Bing Crosby junto a la Jack Teagarden Orchestra.

https://www.youtube.com/watch?v=gKup45jmCE8

En cuanto a los números que no sólo sean musicales sino que podrían haber encajado en el espíritu y la estética de una película de género musical podría señalarse The Waiter and the Porter and the Upstairs Maid, tema de Johnny Mercer, cantado por Crosby y Mary Martin acompañados por la Jack Teagarden Orchestra.

https://www.youtube.com/watch?v=_0e1DF4TUYY

Por encima de los anteriores, tanto desde un punto de vista musical como desde un punto de vista de género, se encuentra St. Louis Blues. Aparte de ser la secuencia cinematográficamente más esmerada y trabajada de la película –como si hubiese sido concebida, rodada y montada por el director de fotografía, hasta el punto de que sus planos y ritmo provocan una interrupción con el resto de la película–, cuenta con la buena interpretación de la cantante Ruby Elzy, se desarrolla fuera de los escenarios y queda bien integrada con el guion y los actores,

https://www.youtube.com/watch?v=WGNmatapJMY

Cabría asimismo resaltar, por la puesta en escena, la secuencia de By the Light of the Silvery Moon, cantado por Crosby. Para este número se realiza una esforzada e interesante reconstrucción histórica sobre cómo se hibridaba cine y música en los previos a la aparición del cine sonoro. La secuencia resulta asimismo muy singular visualmente pues, para recrear del modo más historicista la representación, se muestran las imágenes de fotografías que veía el público en color dentro de la película en blanco y negro.

https://www.youtube.com/watch?v=qI_c4J_5CCg

En esta misma secuencia se incluye el Tiger Rag, instrumental interpretado por la orquesta de Jack Teagarden.