Cartel

Notas de Cine Musical

Productora/Distribuidora:
Metro-Goldwyn-Mayer

Estreno: 20-09-1930

Duración: 116 min.

Subgénero: Opereta

Tramo: -


Notas de Cine Musical


Madam Satan


(Madam Satan)



Extraña, irregular e interesante comedia (boudoir comedy). Aunque ha envejecido mal en múltiples facetas –trama, canciones y, lógicamente, efectos especiales–, cuenta con coreografías interesantes, electrificantes, buena fotografía, gran vestuario, humor fresco, ritmo conseguido en las situaciones de enredo y ácida inteligencia en gran parte de sus diálogos.

Los protagonistas, Reginal Denny y Kay Johnson, son parte del problema –porque no aportan nada, ni desde la parte dramática ni desde la musical–, pero sobresalen los secundarios, Roland Young, sobre el que se sostiene toda la comicidad de la obra, y Lillian Roth que, aunque con la típica voz aplanada, metalizada y rasposa de las grabaciones de la época sobre discos de pizarra –en grabaciones posteriores, con tecnología más moderna, Roth luce un voz poderosa, llena de matices y sentimientos– canta y baila el tema más interesante de la película, Low Down.

https://www.youtube.com/watch?v=N5U5yQobF2k

La letra de este tema apunta al largo conflicto existente entre la popular música de jazz y la música culta: Bach y Chopin / No son mejores que el jazz. / ¡Qué swing!

En muchos tramos de la película, el guion –escrito por tres mujeres, Jeanie Macpherson, Gladys Unger y Elsie Janis– se transforma en un diván para parejas con conflictos, con el matiz de que el diván es machista y pone toda la responsabilidad de la situación y de la resolución en el lado femenino. Por otra parte, como guion Pre-Code, la mujer puede expresarse con toda la libertad –lúcida o soez– que desee: ¡Te quitaré mi marido! (…) Mis perfumes y mis vestidos le pondrán al límite, ¿Le gustan [las mujeres] calientes? Muy bien, ¡encontrará un volcán! ¡Se necesitarán todos los bomberos de la ciudad para detenerme!

La secuencia más singular y memorable es el baile de disfraces que se celebra a bordo de un Zeppelin y, dentro de dicha secuencia, el Ballet Mecanique.

https://www.youtube.com/watch?v=PJh4RTy-Lkg 

Vestidos como soldados de la antigüedad, con cascos como émbolos y movimientos de biela, este magnífico número bebe más del lenguaje de las vanguardias artísticas europeas que del vaudeville norteamericano. Hoy día nos resulta demasiado explícita y literal la conceptualización estética y sonora de una máquina, de la industria electrificada y mecanizada pero, en 1930, la abstracción no era tan evidente y el realizador incluye un breve plano en el que se superponen los cuerpos de los bailarines con las ruedas de una maquinaría. Dado el especial lenguaje de esta coreografía muchos críticos atribuyen su autoría a Theodore Kosloff, bailarín ruso conocedor de propuestas europeas, coreógrafo en Broadway y actor de Hollywood, y que aquí baila e inicia el ballet encarnando el papel de Electricidad.

El comienzo del baile de máscaras, donde se incluye el mencionado Ballet Mecanique, es donde más brilla el genio de DeMille para mover con ritmo y sincronía cámaras y decenas de actores.

http://www.dailymotion.com/video/xifcu_madam-satan-cecil-b-demille_news